Comienza del puesto
Mi vecinidadCreo que encontré las mejores compañeras de cuarto en la ciudad de Dijon. He vivido aquí ni siquiera dos semanas, y ya tengo creo que tengo dos amigos para siempre. Si viviera aquí alguno de España o Alemania, creo que tendríamos un apartamento parecido de la en la película l'auberge espagnole. Todavía no me he dado cuenta de la suerte que tenía al encontrar este apartamento. Y se dice que es dificilísimo de encontrar bueno alojamiento no solamente en Dijon, sino también en Francia. Se alquilen casi todos los apartamentos a través de una agencia, no directamente de los dueños. En fin, las agencias cobran, en adición al alquiler principal. Todavía hay varios asistentes que buscan alojamiento.
No sé porque escribía muchos ratos sobre Francia sin mencionar la comida. Desde que llegara en el aeropuerto en Paris hace cuatro semanas, he sido completamente satisfecho con cada trozo de comida que he comido. Vale la pena aun la comida de la cafetería, algo que espero con paciencia los días cuando me quedo en la escuela para comer. Si sea un supermercado grande, o una pequeña panadería o carnicería, me alegro mucho de encontrar todo muy fresco. El pan que acabo de comprar me quema en mis manos mientras que camino a casa. Si quiero queso, hay una tienda especial tres minutos a pie de mi casa. ¿Cómo puede alguien decidir entre ciento quesos diferentes? Y si quieres pastel, tengan cuidado. Si tengas mucha hambre o no, no podrás resistir los pasteles, galletas, tortas, dulces, chocolates y mucha más que no sé traducir del Francés.
En cuanto a los restaurantes, no puedo comunicar la calidad de comida. De las mejores comidas que he comido este año, todos han estado en Dijon pero no han costado más de $15. El mejor fue un almuerzo hace dos semanas, con un buen Californiano que conocía en el albergue mis primeros días en Dijon. Una mañana del domingo, sin saberlo, llegábamos a una plaza muy bonita y tranquilo, lleno de mesas y sillas por todo, abajo los árboles y por todos lados de la fuente. Mirábamos a la plaza, que poco a poco llenaba de gente. Si íbamos a comer en algún café o restaurante, teníamos que aprovechar rápidamente. A veces puede ser difícil saber exactamente en que restaurante estas comiendo, porque las mesas están mezcladas, cerda de una a otra. Nuestro almuerzo duró dos horas, y la cuenta no sumaba más de $25. Una pareja a nuestro lado aprovechaba la tarde, al pedir una segunda café.
Podría escribir sin parar sobre las primeras dos semanas de mi trabajo como asistente de lenguas. Aunque oficialmente solamente voy a trabajar 12 horas a la semana, voy a tener que pasar doble de este tiempo para la preparación. Cada semana, tendré doce clases, doce lecciones diferentes, siete profesores diferentes con quienes tengo que planear, cinco niveles, y dos establecimientos diferentes. Además, mi horario cambia fluctúa entre semana A y semana B. Algunas clases solamente voy a ver durante semana A, y voy a ver a otras solamente durante semana B. Algunas clases estarán en un salón diferente durante semana A que semana B. Otras van a tener un salón diferente cada semana del año escolar, porque falta espacio durante algunas horas. En general, durante semana A, trabajo con la primera parte de la clase y durante semana B, trabajo con la segunda parte de esta misma clase. Para las clases que solamente veo durante semana A o solamente durante semana B, no veré la segunda parte de la clase hasta dos semanas después de haber trabajado con la primera parte. Todavía no estoy seguro exactamente, pero creo que voy a ver 400 alumnos, con edad entre 13 y 18 años. Me ha costado mucho tiempo y energía de comprender este horario complicado.
Mi titulo oficial de mi puesto es Asistente de Lengua Inglés. Soy casi un profesor. No sabía antes, pero trabajo solo con estudiantes en mi propia sala. En general, trabajo con grupos de 5 y 15 estudiantes, y el propósito es de ayudarles a aprender el inglés por medio de conversación oral, no enseñar el inglés directamente. La conversación en los niveles altos va a ser mas analítica y podrá tratar de varios textos diferentes, si sean artículos de periódicos y pequeñas historias. A la primera vista, este trabajo parecía muy fácil y sencillo. ¿Cómo difícil podría ser hacerles estudiantes hablar y corregir su inglés?
Comencé a trabajar en el collège (estudiantes de edad 13 a 14), y la más difícil fue la clase con los estudiantes del séptimo grado. Ya sé que muchos tienen el imagen de unos estudiantes ruidosos que hablaban sin para y no me escuchaba. Era exactamente lo contrario. Al principio, la clase no podía entender la mayoría del inglés que hablaba, aunque si hablaba lentamente y pronunciaba cada sílaba perfectamente. Los estudiantes no están acostumbrados al acento del inglés americano. Además están muy tímidos. Además de estas desventajas, tengo que hablar sobre materia que esta bastante interesante, pero al mismo tiempo, puede ayudarles con su inglés. Todo esto requiere mucha imaginación, algo que tendré que continuar a desarrollar en yo mismo.
El colegio / instituto presenta otra dificultad. En esta escuela, el nivel de inglés de los estudiantes allí es sobresaliente. Y su nivel de Francés es muchísimo más avanzado del nivel equivalente de inglés de los estudiantes en los Estados Unidos. Porque no tenía muchos cursos de la gramática durante la secundaria, a veces encuentro muy difícil justificar algunas reglas gramaticales. No vale la pena solamente decir, "hay que decirlo así" sin justificarlo. Empecé clases con estos estudiantes esta semana, hablando de varios temas, tal como Nueva Zelanda, Londres, el Huracán Katrina y el cine americano.

1 Comments:
interesante...
yo vivo en Veracruz, México
y aquí si que se sintieron los huracanes jeje
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