04 diciembre 2005

Paris por otro lado


La tempestad de nieve que había llegado el pasado jueves quedaba más allá del fin de semana. El sábado (26 de Noviembre), una asistente alemana y una profesora de alemán me invitaron a ir a una excursión a Paris con algunos alumnos para ver una exposición de cuatro pintores austriacos acerca de 1900. La tempestad no había rebajado su fuerza, y era muy hermoso andar por la ciudad, aunque estuviéramos cubiertos de nieve y congelados desde dentro hacia fuera. Hacía solo un mes, en octubre, y yo andaba por los mismos lados de la ciudad, con un ambiente parecido al verano: fuentes rodeadas de gente leyendo, tomando cafés o vinos, y disfrutando de la tarde. Ahora, en el fin de noviembre, al pasar por esa misma escena, veía unas sillas vacías, la gente protegida con varias capas.

El viernes (2 de Diciembre), fui con mis compañeras de piso a ver Tryo, un grupo popular francés de rock / reggae, que suele atraer a los jóvenes, pero en su lírica, lleva un pensamiento antiamericano, más lejos de la política derecha posible. Tan pronto como entráramos, veía una de mis alumnos que me llamó la atención y se sorprendió de haberme visto. Durante el concierto entero, que duraba tres horas y media con Tryo todo el rato, veía seis de mis alumnos. El local era genial, El Zenith de Dijon, y era probablemente el mejor equipado audiovisualmente de todos los que me puedo acordar. A pesar de no hablar muy bien francés, todavía podía entender mejor sus palabras que algunos conciertos en los Estados en locales de mierda. El concierto terminó finalmente, después de tres horas y dos repitas.

Todavía no he finalizado el proceso de legalizar mi estancia en Francia. Tenía un examen médico que incluía una radiografía torácica. Ahora me toca llevar otros papeles a la prefectura antes de recibir mi Carte de Séjour.

El ambiente de la Navidad se siente por todos lados en Dijon, y Francia. En una plaza justo al lado de nuestro apartamento, hay un mercado de navidad, donde se puede comprar crepes, varios chocolates, pan de jengibre, ropa de invierno, sombreros de Papa Noel y cualquier otro regalo para la Navidad. Las calles están bien adornadas de luces, y pronto habrá una pista de patinaje en la Place de la République, unos cinco minutos andando de mi piso.

He aprendido mucho sobre la enseñanza del inglés, como asistente. Sería muy fácil si cada grupo fuera lo mismo. Como veo una mitad de la clase durante una semana, y otra mitad durante la otra, a veces puede salir bien con una clase y luego el mismo plan puede acabar mal con la otra. Mientras algunas clases funcionan como un reloj, tenia menos éxito con otras y tengo que prepararme más para motivar a los alumnos.