19 marzo 2006

Ni el español ni el francés, entonces franpañol

Dijon se transformó otra vez hace dos semanas, después de pasar un gran temporal de nieve, que dejó caer a partir de 25 centímetros de nieve por el noreste de Francia. Viajes en los ferrocarriles eran imposibles, o sí no, muy retrasados. Con el peligro de avalanchas, las estaciones de esquí se cerraron durante un par de días. Aquí, con el sol y los cielos azules, las turistas y los ciudadanos andaban por las calles en el centro, que normalmente se encuentra muy tranquilo los domingos. Cuando veía el cielo y luego la cantidad de nieve, sin desayunarme salí por todos mis sitios preferidos, sacando fotos, aunque que al fin llegué a casa con calcetines mojados. Me encontré otra vez con gente amable otra vez más al subir el Torre de Felipe lo Bueno, encima del ayuntamiento. Me invitaron una pareja de matrimonio a su casa a tomar un aperitivo, porque les saqué fotos cuando estuvimos encima de la torre.

En cuanto a las recién noticias, muchas de las universidades en el país han cerrado a causa de un ley que amanece la su seguridad en el cargo de los jóvenes estudiantes. Mis compañeros de piso no han estado en el apartamento, pero me sorprendí cuando me dijeron que los estudiantes bloquearon los edificios de las salas universitarias con mesas y sillas. Durante los últimos diez días, había varias manifestaciones en el centro. El miércoles, la policía tenía que dispersar un grupo de estudiantes sentados en la calle en el centro, obstruyendo el tráfico y el paso de los autobuses. A lo mejor, las clases deben continuar la semana que viene.

El nivel de mi francés todavía es inferior de lo de mi español, en gran parte, porque tengo más amigos hispanohablantes que francófonos. En vez de avanzar en Francés, llegué a realizar un vocabulario respetable en 'franpagnol' o 'franpañol.' En las últimas semanas, no he podido hablar ni puro español ni puro francés, entonces siempre ando mezclando. Muy a menudo, mientras hablando una oración, de repente me falta una palabra, y la única manera de completarla sin cortar completamente el hijo de pensamiento es usar la palabra en otro idioma, normalmente español cuando hablo francés, pero a veces al revez. Durante una fiesta que tenía con todos los hispanohablantes, nos reíamos hasta llorar después de haber inventado varias palabras y frases en el idioma híbrido. Para los que también hablan francés, depêchémonos, chofraje, y no te moques de mi comprenden las mejores mezclas hasta ahora.

Me queda un mes como asistente, y ya me pone triste la idea de despedir de los alumnos, los profesores, los otros asistentes, y mis amigos en Dijon y fuera. Aunque teníamos varias vacaciones, logré una rutina que me conviene y de la que disfruto. Por lo menos, una vez durante la semana, ceno con amigos o salgo a un bar para practicar el francés o el español. Ahora intento olvidar que todo esto va a desaparecer dentro de un mes, sobre todo a la comienza de la primavera. Una de mis alumnas me dijo que a veces es duro hacerse amigos con los extranjeros, por que se acaba con una despedida muy triste, pero inevitable. Aunque he tenido que despedirme a varios amigos durante las estancias largas, no creo que es algo a que voy a acostumbrarme.

Entonces, me voy a Zurich el miércoles a visitar a unos amigos que conocí en noruega hace un año y medio. Algunos de mis clases estarán anulados porque los alumnos van a viajar a Inglaterra y Irlanda.